Goza de muy buena fama ya que presenta unas características muy propias. En su análisis organoléptico descubrimos que se trata de una variedad que presenta cierto equilibrio entre los porcentajes de amilosa y amilopectina, por lo que el arroz no se empasta después de cocido, ofreciendo una gran consistencia y garantizando la completa absorción de los sabores.
Tienen su principal mercado en el sector de la restauración donde los cocineros noveles agradecen cierto margen en los tiempos de cocción. La justificación técnica a este hecho reside en que el grano cocido no se abre longitudinalmente, tal y como sucede con el resto de variedades, sino que aparece fisurado tranversalmente (como un acordeón), alcanzando una longitud de dos a tres veces la del grano en crudo. |