Hoy en día, disfrutar del sabor de
los platos supone mucho más que cubrir una necesidad básica.
La alimentación se consolida como una fuente de satisfacción
para los sentidos. Compartir el acto de comer se ha convertido en
un modo de relación social, que se ha entroncado en los hábitos
y costumbres de los pueblos, adheriéndose de forma inseparable
a su cultura y su tradición.
En cuanto al arroz, podemos verificar que,
en su día, formó parte esencial de las dietas de los
reyes más distinguidos. Principalmente, se utilizaba para
elaborar deliciosos postres, pero con el paso del tiempo fue ganando
protagonismo y hoy su consumo se concentra, básicamente,
como plato principal.
Podemos decir que conforme se han ido descubriendo
la capacidad y atributos del arroz como conductor de los sabores,
éste ha ido avanzando hasta convertirse en lo que es hoy:
rey indiscutible de la gastronomía nacional.
El arroz es un cereal
que se adapta a todo tipo de sabores y combinaciones, por eso conocemos
una gran variedad de platos elaborados con arroz, entre los que
podemos destacar: el arroz a banda, con setas, al horno, caldoso,
con costra, con espinacas, con pato, arroz negro, etc.
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